30/05/2019

Alberto Boz sobre el pasado, el presente y el futuro de la Federación

En el marco de los festejos por el 70° aniversario de FAENI, su presidente, Alberto Boz, nos cuenta cómo se vive este año tan importante, sus implicancias y los nuevos desafíos institucionales para continuar representando al sector.

Recuperar la historia de una institución tiene que ver con analizar el presente y proyectar mejor el porvenir. A eso Boz lo ve con claridad: celebrar cada paso dado, reflexionar sobre lo que se ha realizado y repensar la coyuntura es, sin más, construir su futuro. Por ello, se remonta a aquellos comienzos menos certeros y recuerda: “La problemática fue siempre la misma, los temas a tratar también. Hoy podemos decir que la institución no desaparece, somos una federación consolidada, ya no existen los temores que aparecían en aquellas primeras actas”.

Con respecto a este presente que los atraviesa, sostiene: “Estamos muy contentos de haber cumplido estos 70 años que nos encuentran trabajando a pleno, llevando la federación a todo el interior, con asambleas zonales y estando siempre en contacto, de forma directa. Si bien hoy la conectividad es mayor, es superior a la que había en aquella época, igualmente la federación sale y hace reuniones en distintos lugares del país”.

Por otro lado, reflexiona acerca de la dinámica de la organización y considera dos tipos de momentos que desembocan en una paradoja: “Cuando más se puede ver el desarrollo de la institución, cuando es la
mejor época y tenemos más trabajo, es en rigor cuando peor está el sector. Esto es así porque lógicamente ante la crisis nos juntamos, planificamos lo que hay que hacer y eso hace que el mejor momento de acción o de labor institucional es cuando ocurre el peor momento de esa pequeña y mediana empresa a quien representamos”. De este modo, profundiza: “Tuvimos épocas buenas y malas, el abanico es grande y la federación se ha adaptado a los tiempos que corrían logrando siempre el bien común y trabajando por el bienestar de esa PYME. Muchos países han salido de las crisis justamente por el esfuerzo y la labor de las PYMES, por ser dadoras de trabajo y también recicladoras. Lo que recibimos es totalmente invertido, no somos grandes corporaciones que vienen a nutrirse de un momento especial del país”.

No caben dudas de que FAENI se ha convertido en una gran red que tiende puentes de cooperación y confianza entre cada empresa que la integra, lo que la llevó a transformarse en una amplia familia. Este espíritu también se transmite al interior de cada una de ellas, tal es así que muchas veces se van pasando de generación en generación y muchas estaciones ya están siendo administradas por las terceras y cuartas generaciones, donde se pueden ver los logros de los abuelos.

En cuanto a los planes para este año, el dirigente notifica que en el mes de septiembre tendrá lugar la gran fiesta de aniversario y que además, sienten mucho orgullo porque la Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos y Afines de la Argentina (CECHA) haya elegido a la ciudad de Rosario como sede para realizar su reunión anual. Al respecto, ilustra: “Será un placer tener a todas las federaciones del país debatiendo las problemáticas del sector porque esa puesta en común nos brindará un pantallazo macro”.

Para esta federación hay desafíos siempre vigentes y el entrevistado los desentraña: “La relación de las petroleras, la competencia desleal que realizan algunos mayoristas, algunas petroleras en forma directa. Esas son cuestiones que permanecen”. En esta misma dirección, amplía: “Lo mismo sucede con las peticiones a los gobiernos en todos sus niveles para bajar la carga impositiva y la presión tributaria que tiene fuertemente el sector”.

Hay una característica que es insoslayable y que de alguna manera define la identidad de la federación: la defensa acérrima de los intereses del sector estacionero. Ese es el motor que seguirá conduciendo sus destinos y ampliando sus horizontes.